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LOPIVI, tutores deportivos y entornos seguros

Artículo de Paquito Ortiz, Defensor del Menor Fundación UD Las Palmas, para Murmullos de una Pelota

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MURMULLOS DE UNA PELOTA

  • Paquito Ortiz, Defensor del Menor Fundación UD Las Palmas

LOPIVI, tutores deportivos y entornos seguros

La Ley Orgánica 8/2021, de 4 de junio, de protección integral a la infancia y la adolescencia frente a la violencia (LOPIVI) define buen trato; como aquel que respetando los derechos fundamentales de los niños, niñas y adolescentes, promueve activamente los principios de respeto mutuo, dignidad del ser humano, convivencia democrática, solución pacífica de conflictos, derechos a igual protección de la ley, igualdad de oportunidades y prohibición de discriminación de los menores.

Además, señala directamente a las personas adultas como responsables del bienestar infantil y de construir entornos protectores y de buen trato que garanticen un apropiado desarrollo físico, mental, emocional y espiritual de los niños, niñas y adolescentes. Por ello, profesores, educadores y entrenadores son figuras protagonistas de estos procesos. Tutores de referencia, próximos y positivos, que influyen en el desarrollo de los menores.

Esta condición de adulto no significa decidir por el menor, sino aceptar que se encuentran en otro momento vital, en una etapa y experiencia diferente. Sitúa la proximidad en el mismo plano que el menor para aproximarse o distanciarse, aceptando su autonomía y, al mismo tiempo, mostrando interés, curiosidad y preocupación por sus mundos.

En el deporte, para fortalecer este proceso de acompañamiento, los formadores y entrenadores deben generar un buen ambiente (siempre asociado al buen trato) y utilizar un estilo apropiado de conducción, permitiendo establecer una conexión emocional positiva con los deportistas para convertir el entrenamiento en un lugar de armonía y confianza y, de esta forma, facilitar el proceso de aprendizaje en un entorno seguro y protector.

Otro aspecto importante para entrenadores y técnicos en estas edades debe centrarse en una actitud constructiva, con el objetivo fundamental de ayudar a los jóvenes deportistas en su desarrollo técnico y mental. Si tenemos en cuenta que los errores estarán presentes durante este proceso formativo, debemos estar preparados para actuar y corregir con paciencia. En muchas ocasiones, serán necesarias varias explicaciones para que entiendan lo que pretendemos. Por lo tanto, la capacidad que tenga el entrenador para demostrar ayudará en la explicación teórica y práctica, una cualidad muy valorada por los jóvenes deportistas.

Adaptarnos al ritmo de aprendizaje de cada adolescente, manejar un buen sistema de comunicación e incentivar la superación personal, priorizando el esfuerzo y elogiando los progresos individuales y colectivos del grupo, deben ser otras cualidades a valorar. De esta forma, nos convertiremos en tutores de confianza y observadores de sus demandas para, sencillamente, Educar acompañando.