Agustín Ojeda desempeñó un papel fundamental en uno de los momentos más delicados del club, siendo el encargado de preparar toda la documentación necesaria para el proceso de concurso de acreedores, contribuyendo de manera decisiva a la estabilidad y continuidad de la UD Las Palmas.
Su compromiso, profesionalidad y dedicación al club dejan una huella imborrable en nuestra historia.
Desde el Club queremos trasladar nuestro más sentido pésame a sus familiares, amigos y a toda la familia amarilla.
El equipo lucirá mañana brazalete negro y el jueves, ante el Granada, se guardará un minuto de silencio en su memoria. DEP