“Es difícil hacer una valoración ahora, porque es un golpe duro. La primera parte estaba muy controlada, con situaciones muy claras para poder ponerse en el 0-2 que habría puesto más distancias”.
“En el segundo tiempo no entramos bien, no hicimos un buen segundo tiempo. Nos ha costado ajustarnos, ganar duelos y defender el área. Y cuando nosotros entramos en una locura de partido, no somos un buen equipo. Necesitamos el control, tratar de estar organizado para que no nos penalizaran en las pérdidas”.
“Hemos dado gasolina al Albacete para que viniera, para sus centros y que el partido fuera donde ellos querían. En el segundo gol, no defendemos bien el balón y consiguen dar la vuelta al partido”.
“Estamos muy enfadados. Pero esto sigue y hemos de seguir mejorando. Queríamos los tres puntos, pero también era importante sumar un punto. Pero al final nos vamos sin punto alguno”.
“En el penalti hay un empujón muy claro (a Mika Mármol). El balón va sobre esa zona y hay otro empujón que no permite defender a Barcia. La mano es clara, pero el empujón se podría haber sancionado también”.
“Nos vamos fastidiados. No fuimos capaces de ganar porque en el tramo final no fuimos mejores. Hay que seguir adelante y levantarse de este golpe”.