La UD Las Palmas encadenó este sábado una nueva derrota, de nuevo en el Estadio de Gran Canaria, con motivo de la visita del CD Castellón (0-3). Los amarillos se vaciaron en el campo en el intento de contrarrestar el alto nivel colectivo de un rival que se mostró amenazante durante toda la noche y se llevó con justicia los tres puntos en juego.
La reaparición de Juan Manuel Rodríguez como entrenador de la UD Las Palmas se tradujo con alguna novedad en el once titular de los amarillos. En esa fotografía inicial estaba Abou Bassinga, el internacional de Burkina Faso que por primera vez esta temporada afrontaba este rol en el conjunto grancanario.
El encuentro comenzó con un intercambio de ocasiones, pudiendo anotar Jefté en dos remates aún con el marcador intacto. El primero de ellos acabó en las redes, pero el colegiado anuló la jugada por fuera de juego en su inicio. Y el posterior chut lo ejecutó el delantero en la frontal del área, yéndose el balón muy cerca de un poste.
El Castellón se había mostrado antes y después de esas oportunidades como un rival muy peligroso, que primero golpeó el larguero con un disparo de Maty Orozco y posteriormente logró anotar en dos jugadas a balón parado, colocando un 0-2 que alejaba a los amarillos del objetivo.
Los dos goles del primer periodo llegaron en jugadas a balón parado o de estrategia. Suero elevó el 0-1 al marcador con un lanzamiento de falta directa que superó la barrera y al portero Caro. Y minutos después, su compañero Sienra remató liberado de marcaje un córner ejecutado desde la izquierda del ataque visitante.
Esos dos contratiempos y la lesión de Iñaki González complicaron todo el plan de partido previsto por el equipo local. Las Palmas se mostraba rebelde ante la adversidad y pese al 0-2 trató de acortar la distancia con más corazón que acertadas iniciativas. Iván Jaime también estuvo cerca de hacerlo con un disparo desde la frontal que se fue por encima del larguero.
La situación empeoró en la segunda parte porque el equipo visitante anotó el tercer tanto con un testarazo de Pablo Santiago. La jugada había sido protagonizada con un centro previo de su compañero Orozco, que golpeaba el larguero antes de la segunda y definitiva acción.
El encuentro decayó para Las Palmas que, aunque luchó hasta el minuto 92, no logró cambiar su dinámica de juego ni el destino del marcador.