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Historia UD Las Palmas

                                  Vis unita est fortior (49-51)

La necesidad de una unión.

Como reza el dicho latino, “la unión hace la fuerza”. Este lema cobra fuerza capital en la Unión Deportiva Las Palmas. No se puede entender la historia de este club sin antes comprender las circunstancias del fútbol canario de finales de los años cuarenta. Canarias siempre fue tierra prolija de talentos futbolísticos. Jugadores de raza, pundonor, con un talento innato, envidia y deseo de clubes peninsulares desde hace cerca de un siglo. Las estrellas ya legendarias de aquel fútbol nuestro de antes emigraban continuamente en los años cuarenta a otros equipos, ante la incapacidad de los clubes grancanarios para retenerlos.

Acceso a competiciones nacionales: integración al fútbol nacional

La creación del nuevo club unificado se desarrolló de forma paralela a la solicitud de los estamentos federativos del fútbol canario para disputar competiciones nacionales, hasta aquel momento vetadas para los isleños. Don Manuel Rodríguez Monroy, vicepresidente de la Federación Regional , sugirió que la fusión de los cinco equipos bajo un mismo nombre podría impulsar el fútbol de nuestro archipiélago.

Después de un proceso largo de negociaciones, el 6 de junio de 1949, la Federación Española de Fútbol aprueba la inclusión de los equipos grancanarios en competiciones nacionales. Dos meses después, el 22 de agosto, tenía lugar la constitución oficial de la Unión Deportiva Las Palmas. Una Comisión Gestora se haría cargo del club recién creado. Dos hechos que favorecieron el impulso definitivo del deporte rey en Gran Canaria.

A Primera, en tiempo récord.

El viernes 16 de septiembre de 1949 tiene lugar el primer entrenamiento de la Unión Deportiva Las Palmas. Una selección de jugadores de los mejores equipos fundadores dirigidos por el técnico Pancho Arencibia. En una magnífica primera temporada, el equipo amarillo obtiene el ascenso a Segunda División, tras lograr el primer puesto en la competición regional y el subcampeonato en la liguilla de ascenso. La siguiente temporada, tras otro excelente curso futbolístico, la Unión Deportiva Las Palmas logra un nuevo ascenso, a Primera División: en un tiempo récord de dos temporadas, el equipo grancanario logra alcanzar la máxima categoría del fútbol español. Se trata de un hito que ningún otro equipo ha sido capaz de emular hasta la fecha en el mismo periodo de tiempo.

Estrella fugaz en Primera y segundo ascenso (51-54)

Viaje a Primera de ida y vuelta.

El estreno de la Unión Deportiva Las Palmas en Primera División fue efímero, de tan solo una temporada. Durante todo aquel campeonato, el equipo apenas se alejó de los puestos de descenso en la clasificación. Al final de la temporada, los amarillos descienden de nuevo a Segunda División. Aún así, nadie pudo arrancarles el sueño de codearse con los clubes más importantes del fútbol nacional durante aquella temporada, en la que pasearon el nombre de la isla por todo el país. La Unión Deportiva Las Palmas comienza en la temporada 1952-53 una nueva andadura en Segunda División con el objetivo de retornar cuanto antes a la categoría recién perdida. Sin embargo, la hazaña realizada dos años antes fue imposible de repetir esa misma temporada. Los amarillos se quedaron a las puertas del ascenso.

Segundo intento en División de Honor.

En la temporada 1953-54, la Unión Deportiva logra el segundo ascenso a Primera División. Una gran temporada, en especial, la espléndida segunda vuelta permite al equipo ascender. La gesta se corroboró con un empate en el estadio Heliodoro Rodríguez, gracias al colchón de puntos obtenido en los encuentros previos.

 

                                   Los maravillosos años 50 (54-60)

Estabilidad en máxima categoría.

El segundo intento de la Unión Deportiva Las Palmas debía de significar el inicio de un proceso de estabilidad en la máxima categoría, pues en las tres temporadas anteriores, el club había sufrido dos ascensos y un descenso. La temporada 1954-55 se conformaba como la oportunidad ideal para lograr un puesto definitivo como equipo de Primera División. Así se consiguió durante las siguientes seis temporadas: un período de bonanza deportiva que permitió a la entidad grancanaria ser reconocida en el panorama futbolístico nacional.

En la temporada 1955-56, la Unión Deportiva arranca el campeonato de forma fulgurante. Una primera vuelta formidable provoca que los amarillos lleguen a la mitad del campeonato en tercera posición, llegando a ostentar el liderato durante algunas jornadas. Ese ritmo triunfante no tuvo continuidad en la segunda vuelta, y la Unión Deportiva Las Palmas salva la categoría de manera agónica en las últimas jornadas.

Durante estos años, el juego desplegado por el conjunto canario se caracterizó por un estilo inconfundible. Los jugadores amarillos brillaban por su clase y técnica, y arrancaban aplausos allá donde iban a jugar.

El final del sueño.

En la temporada 1956-57, retornan a Gran Canaria para jugar con los amarillos Alfonso Silva y Rafael Mújica, procedentes del Atlético de Madrid. Dos canarios de reconocido prestigio en la competición nacional vuelven a su tierra para compartir con la afición amarilla sus últimos años de fútbol. Ambos fichajes, unidos a la gran plantilla que tenía por aquel entonces la Unión Deportiva, configuran un equipo genial para esa temporada. Al igual que en el año anterior, el arranque fulgurante no se corresponde con la irregular segunda vuelta y el equipo finaliza la temporada en décima posición. En las dos temporadas siguientes, la Unión Deportiva salva, no obstante, la categoría in extremis. En la primera de ellas, tras un final de campeonato notable, los amarillos obtienen el derecho a mantenerse en la elite en la última jornada. En la temporada posterior, los amarillos se vieron abocados a la promoción frente al Levante, salvando de nuevo la categoría. Finalmente, en la temporada 1959-60, el conjunto grancanario consuma el descenso a Segunda División, después de una triste temporada, poniendo fin al período más largo en categoría de honor.

         "Época de oro" del equipo amarillo (60-71)

Los comienzos difíciles de una generación áurea.

El descenso a Segunda División, tras un largo período en la elite, provocó en la Unión Deportiva Las Palmas una situación de crisis durante los primeros años de la década de los sesenta. La contratación de futbolistas foráneos, circunstancia hasta entonces inédita en el club amarillo, originó una pérdida de identidad en el club, tan acostumbrado a jugadores de la tierra.

Sin embargo, de forma paralela, en las categorías inferiores del equipo, se estaba fraguando una generación de futbolistas que, a la postre, llevarían al club a los mejores años de toda su historia. Hombres como Tonono, Guedes, Castellano o Germán formaban parte de esa terna de estrellas que despuntaban desde temprana edad en los filiales amarillos.

De esta manera, se fue forjando la denominada “época de oro” amarilla, que permitió que la Unión Deportiva Las Palmas se mantuviera durante diecinueve temporadas en Primera División. Un palmarés envidiable e inédito que también abarca una Copa de Ciudades en Feria (posteriormente UEFA), caracterizado por un estilo de juego definido, de excelente técnica y juego preciosista.

Los chicos de oro hacen historia.

En la temporada 1963-64, la Unión Deportiva Las Palmas, bajo la dirección técnica de Vicente Dauder, logra el tercer ascenso a Primera División. Se trata del pistoletazo de salida a una fulgurante carrera futbolística en la élite. Cuatro temporadas después, en la 1967-68, aquel equipo comienza a alcanzar sus mejores cotas. Esa temporada logra un meritorio tercer puesto, tras una dura pugna con Real Madrid y FC Barcelona por el campeonato de Liga. A la temporada siguiente, la Unión Deportiva mejoró el resultado del campeonato precedente, con el subcampeonato de Liga, siendo hasta la fecha la mejor clasificación del equipo en su historia.

Durante 1969, además, tuvo lugar la primera participación amarilla en competición europea. La Unión Deportiva Las Palmas se estrenaba frente al Hertha de Berlín en primera ronda de la Copa de Ferias. Un empate a cero en el Estadio Insular y una derrota por la mínima (1-0) en la capital teutona, dejaban a los amarillos fuera de la siguiente ronda. Cabe hacer especial mención que tan feliz época de los jugadores canarios tuvo su reflejo en la selección nacional absoluta. Para la Eurocopa de Suecia en el año 1968, el combinado español contaba en la convocatoria con cuatro jugadores amarillos (Tonono, Guedes, Germán y Castellano) y, posteriormente, Martín Marrero fue convocado para las rondas clasificatorias del Mundial 1970 en México.

De las tragedias del destino a los argentinos (71-83)

Adiós a Guedes y Tonono.

El inicio de la década de los setenta vino marcado por diferentes circunstancias adversas que marcaron la historia de la Unión Deportiva Las Palmas. El 9 de marzo de 1971 fallece Juan Guedes, mítico jugador amarillo y una de las históricas estrellas del conjunto grancanario, a la edad de veintiocho años, mientras todavía era jugador en activo, causando una gran conmoción en los estamentos de la entidad y, en general, en toda la sociedad de la isla.

Aún así, la Unión Deportiva supo contrarrestar esta lamentable pérdida. Una magnífica temporada 1971-72, con el francés Pierre Sinibaldi como entrenador, permite que el club retorne a las competiciones europeas. En esta segunda participación, los amarillos consiguieron avanzar firmemente hasta segunda ronda, dejando en la cuneta a equipos importantes como el Torino y el Slovan de Bratislava, para quedar eliminados en tercera ronda por el FC Twente holandés.

En el año 1975, el infortunio vuelve a cebarse con el club isleño. Tonono, gran central amarillo y uno de los mejores jugadores de la historia de la Unión Deportiva Las Palmas, fallece a causa de una infección hepática. Como ocurriera cuatro años antes con su compañero y amigo Juan Guedes, el equipo grancanario pierde a uno de sus más importantes baluartes.

Llegada de los argentinos.

En la temporada 1973-74, la Unión Deportiva Las Palmas contrata al portero internacional argentino Daniel Carnevali. Esa contratación marca el inicio de una serie de fichajes de aquella nacionalidad que compondrían en las siguientes temporadas la columna vertebral del equipo y marcarían una época imborrable en la retina del aficionado canario.

A Carnevali le siguieron sucesivamente Quique Wolff, Carlos Morete y Miguel Ángel Brindisi. Estos foráneos, unidos a los jugadores procedentes de la inagotable cantera amarilla, fueron configurando un bloque que, bajo las órdenes de Miguel Muñoz, alcanzó la tercera y última participación en competición europea para el club. En la gran temporada 1977-78, la Unión Deportiva Las Palmas vence en la Copa de la UEFA a Sloboda de Tuzla en primera ronda, para caer eliminado por el Ipswich Town. Asimismo, esa temporada, los amarillos alcanzan la final de la Copa del Rey, en la que cayeron derrotados por 3-1 frente al FC Barcelona.

La genialidad de estos sobresalientes futbolistas argentinos no pasó desapercibida para los grandes clubes del panorama nacional. Poco a poco, fueron abandonando la disciplina amarilla contratados por otros clubes. El primero en abandonar las filas amarillas fue Quique Wolff, en la temporada 76-77 y cuatro años más tarde, hacen lo propio Carnevali y Brindisi. Morete abandona la disciplina amarilla en 1980.

            Descenso tras diecinueve años en Primera (83-85)

Después de diecinueve años consecutivos en la máxima categoría, la Unión Deportiva Las Palmas desciende a Segunda División en la temporada 1982-83, tras una nefasta temporada en la que acabó en decimosexta posición. Dos grandes épocas de futbolistas habían quedado atrás y la Unión Deportiva comenzaba sus años más negros, hasta el punto que desde este descenso tan solo ha militado en Primera División cinco temporadas más.

                                Un paréntesis positivo (85-88)

En la temporada 1984-1985, después de dos años en Segunda División, se produce el cuarto ascenso a Primera División, con Roque Olsen como entrenador. Tres temporadas en las que el equipo militaría en Primera División, hasta la 1987-88. De especial recuerdo para el aficionado fue la temporada 1985-86, en la que, pese a su irregular devenir en la categoría, la Unión Deportiva Las Palmas vence en el Insular a FC Barcelona (3-0) y Real Madrid (4-3), remontando a este último tres goles en diez minutos. En la temporada 1987-88, el equipo grancanario obtiene el peor resultado de la historia, clasificándose en último lugar de la tabla, con el consiguiente descenso a la división de plata.

                                     El hundimiento (89-00)        

La temporada 1988-89 marca el inicio de los peores registros de la Unión Deportiva en toda su historia. Tras tres campañas de irregular competición en Segunda División, los amarillos realizan un cuarto campeonato nefasto y descienden a Segunda División B en la temporada 1991-1992. Una situación a la que el club no estaba acostumbrado, puesto que no había disputado ningún campeonato inferior a Segunda División desde su fundación.

Ese descenso a Segunda División B crea una situación de riesgo en las maltrechas arcas del club. La obligación legislativa de los clubes profesionales del fútbol español de convertirse en sociedades anónimas deportivas o desaparecer provoca que, en un mínimo espacio de tiempo, los rectores de la entidad deban cubrir una deuda de 600 millones de pesetas. El aficionado amarillo, en un gesto de amor incondicional por los colores unido a la aportación incondicional de la Corporación Cabildicia, salva al club con generosas aportaciones económicas.

Son años duros para la entidad amarilla. Tres fracasos consecutivos para retornar a Segunda División van minando poco a poco la moral del aficionado. Finalmente, en el cuarto intento por retornar a la categoría de plata, la Unión Deportiva Las Palmas consigue ascender de la mano de Pacuco Rosales en la campaña 1995-96.

Camino de Primera.

La Unión Deportiva Las Palmas vuelve a Segunda División, con nueva gerencia deportiva y un proyecto sólido para volver a la elite. Entre las nuevas incorporaciones del nuevo proyecto, la contratación del punta argentino José Óscar “Turu” Flores, el fichaje más caro de la historia del club y de la categoría hasta ese momento. Sin embargo, ese año el ascenso se queda a las puertas. Otros tres años son necesarios para retornar a la elite. De la mano del croata Sergio Kresic, en la temporada 1999-2000, la Unión Deportiva Las Palmas queda campeona de Liga en Segunda División. Por fin, después de doce años alejados de la máxima categoría, el equipo grancanario retorna a Primera División, en su quinto y penúltimo ascenso.

                                   Regreso a la élite (00-02)

Sergio Kresic comanda el proyecto 2000-2001 en Primera División. En una temporada en la que los amarillos buscan la permanencia para sentar las bases de un proyecto futuro en la elite, la plantilla se mantiene de forma holgada a mitad de tabla.

Dicha temporada significa también la aparición de tres grandes perlas de la cantera: Jorge Larena, Guayre y Ángel.

Para la siguiente temporada, se hace cargo de la nave amarilla Fernando Vázquez. Durante gran parte de la competición, la Unión Deportiva Las Palmas roza los puestos altos de la clasificación con notable juego. Sin embargo, una segunda vuelta decepcionante provoca el descenso y vuelta a la Segunda División. El sueño de la categoría de oro dura apenas dos años.

                             Al borde de la desaparición (02-06)

El esfuerzo económico realizado para mantener al equipo en Primera División causó un nuevo agujero en la economía del club. La Unión Deportiva Las Palmas abandona de nuevo la Liga de las Estrellas, con el consiguiente perjuicio económico en ingresos.

La nueva temporada en Segunda División debe significar una hombrada para el retorno, pero, nada más lejos de la realidad, la temporada resulta irregular. La competición 2003-04 es nefasta y el equipo desciende por segunda vez a Segunda División B.

Durante las temporadas 2004-05 y 2005-06, la sociedad anónima deportiva sufre una intervención judicial a causa de la maltrecha economía y un posterior proceso de Administración Concursal, inédito en España sobre un club de fútbol. Gracias al Juez Cobo Plana y al actual presidente de la entidad, Miguel Ángel Ramírez, un empresario local que coge las riendas de la nave cuando nadie daba un duro por ella, la Unión Deportiva se salva de lo que parecía una inevitable desaparición.

                                 Un nuevo amanecer (06-2015)

En la temporada 2005-2006 se comienza a hacer frente a las deudas del club y se culmina con el retorno a Segunda División A,. Un equipo saneado que intenta comenzar un proyecto de futuro para llevar al club a su lugar natural, que es la División de Honor del fútbol español de la que lleva alejada demasiado tiempo.

Desde esa temporada, hasta la 2012-2013, la UD Las Palmas permanece en la Liga Adelante, categoría de plata del fútbol español, creciendo clasificatoriamente y obteniendo sucesivas permanencias, hasta que el consejo de administración que preside Miguel Ángel Ramírez se planteó la lucha por entrar en los primeros puestos clasificatorios, consiguiendo disputar los Play Off de ascenso durante las tres últimas temporadas de forma consecutiva. Finalmente, "el equipo amarillo" conquista el anhelado ascenso a la categoría de oro del fútbol español tras vencer al Real Zaragoza (2-0) el 21 de junio de 2015 en el Estadio Gran Canaria .

 

 

 

                                           Nombre del Club

La denominación de Unión Deportiva Las Palmas surge después de un largo proceso de discusión para elegir la nomenclatura idónea para el club resultante de la fusión de los cinco equipos que la fundaron. Claramente se estipuló que el nombre resultante de aquel nuevo club –cláusula que aún hoy se mantiene en los estatutos del club no podría ser el de ninguno de sus propios fundadores, sino uno completamente nuevo.

Al principio, se barajó con cierta fuerza el nombre de Deportivo de Canarias, pero pronto fue desestimado pues hacía referencia a todo el archipiélago. Asimismo, se contempló la posibilidad de decantarse por Las Palmas a secas, pero igualmente fue desechado, debido a la existencia anterior de un club deportivo con ese nombre.

No hubo, pues, muchas dudas más. La UD Las Palmas había nacido de la unión de todos los canarios.

La Unión Deportiva hace mención a la historia fundacional de este gran club, y Las Palmas, a su pertenencia grancanaria. Un nombre que guarda en su corazón infinidad de sentimientos y emociones, concebido para escribir hojas brillantes en la historia balompédica de este país.

                                                Uniforme


El uniforme de la Unión Deportiva Las Palmas, quedó configurado desde el inicio de la historia del club, allá por 1949, con los colores representativos de Gran Canaria, esto es: camisa amarilla lisa, calzón azul fuerte liso, y medias azules con borde amarillo; tal como se registra en los archivos del club.

Como justo recuerdo para con la historia del club, en los últimos tiempos, el segundo uniforme de la Unión Deportiva Las Palmas, que se use por coincidencia con los colores con algún otro club, le corresponde rotativamente a las uniformidades de cada uno de los equipos fundadores de la Unión Deportiva

                                                Escudo

En los albores de la historia del club, una vez creada la Comisión Gestora que habría de llevar las riendas de la Unión Deportiva, el primer empleado del club, D. Lázaro Guerra Pérez, pidió oficialmente al Excelentísimo Ayuntamiento de la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria permiso para llevar el escudo de la ciudad, como mejor símbolo de representación de la entidad. Así sobre campo azul fuerte lleva en el centro el mencionado escudo del ayuntamiento orlado, a su vez, con los respectivos escudos de los cinco escudos fundadores: Real Club Victoria, Marino Fútbol Club, Club Deportivo Gran Canaria, Arenas Club de Fútbol y Atlético Club.


Sobre el escudo, aparece una cinta amarilla con tres inscripciones: a la izquierda, y centrado, el nombre del equipo y, a derecha, la región a la que representa, Canarias. En lo alto, lleva corona, que si bien no se trata de un equipo con la nomenclatura “Real”, sí que heredó dicha corona de uno de sus clubs fundadores, el Real Club Victoria, conformándose así como el único escudo del fútbol español con esta particularidad. Su primer diseño corre a cargo de D. Simón Doreste y Doreste.

                                               Himno

En este capítulo, merece hacer hincapié en la existencia de dos himnos oficiales a lo largo de la historia del club, aunque en el sentir del aficionado solamente ha habido uno, que es el segundo de ambos. El primer himno escrito para nuestro club fue distribuido en octavillas en el Estadio Las Palmas (denominación primigenia del vetusto Insular) antes del comienzo del encuentro entre Unión Deportiva Las Palmas y Club Deportivo Málaga, partido que a la postre le valió a los amarillos el primer ascenso de la historia a la división de honor del fútbol español. Compuesto por José Trunchado, llevaba por título “Arriba de ellos”, del que reproducimos su estribillo:

“Deportivo de Las Palmas / eres el once mejor / no hay otro equipo en el mundo / como tú tan vencedor / defendiendo tus colores / luchas cual fiero león / Eres más fuerte que el Nublo / donde pondrás tu blasón / Deportivo de Las Palmas / contigo está la afición / que lanza su Riqui-Raca / al gran equipo español”.


Este canto no tuvo continuidad en la historia del club, y fue poderosamente absorbido por las notas del actual himno, que desde el primer momento caló hondamente, como se ha dicho, en el aficionado amarillo. Fue compuesto a principios de los cincuenta por Gonzalo Monasterio, autor de la letra, y la música corrió a cargo del Maestro Peón Real y se convirtió en uno de los primeros que se dedicaron a un equipo de fútbol en nuestro país, llegando a lograr un tercer premio en un certamen de canciones.

Hubo un tercer intento de himno con el autor Sindo Saavedra pero que no calaría hondo en el aficionado.

Bandera

La bandera de la UD Las Palmas está formada por dos franjas horizontales de igual anchura, amarilla superior y azul inferior. En el centro geométrico de la bandera va el escudo de la entidad.

Existe la confusión con la bandera que corresponde a la isla de Gran Canaria que, si bien posee los mismos colores que la bandera de la UD Las Palmas, las dos franjas de la bandera insular son diagonales: la parte de la izquierda superior del paño es amarilla, mientras que la parte azul corresponde a la zona inferior derecha.

                                            La mascota

La nueva mascota oficial de la UD Las Palmas, Pío-Pío, vuelve a alegrar y entretener a la afición amarilla en cada partido que el equipo disputa en el Estadio Gran Canaria. Con más de diez años de existencia, la imagen coloridad y divertida del pájaro canario se suma a las muchas señas de identidad con las que cuenta el club, fundado el 22 de agosto de 1949.